jueves, 27 de enero de 2011

Polonia (I): piwo

Después de todo este tiempo sin actualizar voy a ponerme con una serie de posts en los que trataré algún aspecto en particular de Polonia bajo mi punto de vista. Como no sólo de hablar de política geoestrátegica vive el hombre hoy empiezo con la cerveza (piwo).

Algo que me sorprendió al llegar a este país es que no existe el tercio de cerveza (no hablemos ya del quinto). La medida estándar es el medio litro y de ahí al infinito (el resto es para loosers, como diría un colega de Murcia). Existen bastantes variedades de cervezas, aunque todas con menos espuma y gas que las españolas, lo que a mi juicio las hace algo más flojillas (aunque todas tengan más graduación que las españolas estándar). 
Aquí en Pornan se estila la Lech que digamos es una especia de "Estrella Pornan". Para mi peca de lo que pecan la mayoría de las cervezas polacas, que es de no tener un sabor lo suficientemente definido (como le pasa a la Cruzcampo, por ejemplo) pero no está mal del todo. El descubrimiento lo hicimos (hicieron) al visitar el Lidl y descubrir una cerveza llamada Argus a 0,4c€ que está bastante bien, y con una hermanita la Argus Strong (de mismo precio pero mayor pelotazo) que me está alegrando (en el doble sentido de la palabra) la vuelta a esas gélidas tierras. 
En definitiva, se bebe más cerveza, de más graduación, con un sabor menos definido pero de igual (o mayor) pelotazo. Por supuesto bastante más barata.

Por último, pero no menos importante, la forma de pedirlas: en este maravilloso idioma resulta que las palabras cambian de terminación varias veces según el número que pidas, por lo que creo que a partir de 3 ya no se decirlo (por el idioma, no por el ciego mal pensados): jeden piwo(1), dwa piwa(2), trzy piwa(3) y a partir de ahí el número seguido del dedo apuntando al surtidor. 

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